
Abonos sí, pero naturalesPara compensar la salida de nutrientes debido a la cosecha, hay que nutrir bien la tierra, pero solo con abonos naturales, orgánicos. Los abonos químicos destruyen el medio ambiente y matan la vida del suelo. Actúan como esas proteínas que toman los aficionados al “body-building”: las plantas van a crecer muy rápidamente, pero luego serán sensibles a todo tipo de enfermedades.
Los mejores abonos naturales son los estiércoles, especialmente de caballo o de oveja. Se pueden comprar en cooperativas agrícolas, en hípicas, granjas o viveros. También puedes hacer tu propio abono con los restos de plantas del jardín y los restos de comida -pero solo los restos vegetales. A esto se le llama compost. Se puede hacer en un rincón del jardín, en un compostador de plástico comprado en un vivero, en un viejo saco de escombros, o dentro de unas placas o cancelas. Lo importante es triturar los restos vegetales antes, mojarlos con agua, y asegurarse que el aire circula entre el montón de compost, y que está en contacto con el suelo.
...
Leer todo el artículo