
Os proponemos una refexión sobre una dieta de baja huella de carbono que sería aquella basada en productos frescos y poco envasados y procesados, ecológicos cuando sea posible, con poco consumo de carne y de origen lo más local posible. Comer diverso, local, valorando lo que llega a la mesa y disfrutando con conciencia, es lo que se promueve desde el movimiento
Slow Food: más riqueza, diversidad y sabor, y menos huella. Estos son los puntos que se desarrollan en el artículo:
o Nutrirse de manera sensata y respetuosao Comer menos carne y más cereales, legumbres y frutaso Alimentos frescoso Ingredientes de producción localo Productos de temporadao Productos ecológicoso Producir tus propios alimentosLeer más..."Cesta de compra responsable", de la Revista es Posible.